|
¿Cuantas
veces hemos recibido un mensaje comercial no solicitado que al final
indica "Este mensaje no puede ser considerado spam según
la normativa XYZ..."? Pues hay malas noticias para los spammers,
y buenas para los internautas.
Se ha hecho común entre las personas que envían mensajes
de correo comerciales no solicitados (UCE o spam) el incluir un
pié de mensaje que hace referencia a un decreto (generalmente
el S.1618), de normativas internacionales sobre spam, alegando que
dicho decreto les permite enviar su basura. Seguro que te lo imaginabas,
pero por si te quedan dudas, tal comunicado es completamente falso.
¡Mentira
gorda!
Primero de todo, no existe ninguna normativa o legislación
internacional sobre spam. Segundo, el decreto al que hacen mención
los spammers, no es sino un bulo que lo único que
demuestra es que el spammer, aparte de no saber ni de lo
que habla, tiene la desfachatez de intentar engañarnos. Pero
ya que los spammers ahora van de juristas y todo, hablemos
entonces de la ley.
El susodicho decreto es realmente una proposición de enmienda
del Acta de Telecomunicaciones de los EEUU, propuesta por dos senadores
norteamericanos, Frank Murkowski (R-Alaska) y Robert Torricelli
(D-New Jersey) el 27 de octubre de 1998.
Esta proposición de enmienda propone que cualquier iniciador
de envío de mensajes en grandes cantidades debe identificar
correctamente su nombre, dirección y teléfono de contacto
en su mensaje (algo que algunos spammers omiten en su nota
"legal", obviamente a propósito), y ejecutar todas
y cualquiera de las peticiones recibidas solicitando la baja, bajo
multa de hasta $15,000 por infracción.
Sin embargo, conviene aclarar que esta enmienda no es sino eso,
una propuesta de enmienda, no un título o un decreto. Más
aún, la propuesta continúa donde se dejó el
27 de Octubre del 98, esperando a que alguien tenga la valentía
de aprobarla - cosa que posiblemente nunca suceda - y sin ser en
ningún caso legislación vigente en los EEUU, menos
aún fuera de dicho país.
Cazador
cazado
Lo que resulta curioso es que un spammer, esté emplazado
en los EEUU o en cualquier otro país, por el mero hecho de
introducir información falsa (alegación a un decreto
inexistente e inaplicable con la única intención de
confundir a su audiencia) puede convertirse automáticamente
en delincuente bajo un gran número de legislaciones y jurisdicciones,
incluso bajo legislaciones que teóricamente podrían
proteger el envío de spam, ya que la falta legal no es ya
el hecho de enviar spam en sí, sino el delito de anunciar
sus productos o servicios acompañados de información
legal fraudulenta. Eso en mi tierra se llama fraude y en la tuya,
posiblemente también.
Algo así como el pez que se muerde la cola, realmente, que
pone de manifiesto una vez más la poca seriedad y fiabilidad
que tiene esta gente, sus prácticas, y posiblemente su servicio.
De buen seguro, la mayoría carecen completamente de asistencia
legal - con lo que el día que les llegue una citación
a su puerta, va a dar gusto verles la cara.
La verdadera ley
Mientras que los spammers cometen delito de fraude y engaño
cada vez que incluyen referencia al S.1618, existen otros estatutos,
propuestas y enmiendas que sí protegen a los internautas
y castigan a los spammers. No te extrañe que no te
lleguen mensajes de spam contándotelo, claro.
La más popular - por ahora seguimos en los EEUU - es la conocida
como el Netizen's
Protection Act of 1997" (Acta de Protección
del Internauta), introducida por Christopher Smith (R-New Jersey)
como la normativa HR 1748, en Mayo de 1997.
Esta ley describe como prohibido y penado el usar cualquier computadora
u otro dispositivo electrónico para enviar anuncios no solicitados
a cualquier dirección de correo electrónico de cualquier
persona que carezca de una relación preexistente, personal
o de negocios, a no ser que dicha persona haya expresado previamente
su consentimiento o permiso. Esto es lo que en la jerga de Internet
se define como listas opt-in (el usuario decide si
quiere suscribirse).
Más aún, varios estados norteamericanos ya disponen
de leyes activas (no propuestas de ley) que protege a sus empresas
de los spammers y proporcionan medios legales para castigarlos.
El caso más conocido posiblemente sea el de California, que
es de especial interés para eListas,
ya que tanto nuestros servidores como la empresa fundadora de eListas
(AR Networks) se encuentran protegidos bajo dicha legislación.
La ley en California, en eListas y en el mundo
Hay algo que muchos spammers no saben, y es que cuando su spam llega
a servidores alojados en el estado de California, el iniciador de
dicho spam se convierte en delincuente civil a ojos de las leyes
de California. Mucho más grave es si dicho spammer ha sido
advertido e ignora el aviso.
Esto se debe a la sección
17538.45 del California Business & Profession Code,
la cual prohibe y pena el envío de cualquier mensaje publicitario
no solicitado dirigido a empresas o servidores situados en el estado
de California, pudiendo el iniciador de dicho spam llegar a ser
cargado con multas de hasta 25.000 dólares al día.
Los apartados 2.2 y 2.3 de los Términos
del Servicio de eListas mencionan esta ley.
Esta ley, de reciente institución, cubre el estado de California,
y no es aplicable directamente contra individuos localizados en
otros estados o naciones (lo cual no siginifica que no puedan ser
denunciados y permanecer registrados como delincuentes civiles en
este estado). Sin embargo, es un principio en la lucha legal contra
el spam. Organizaciones como CAUCE
o su brazo europeo EuroCAUCE
están haciendo un impresionante trabajo para proteger a los
internautas de esta plaga, influyendo a nuestros políticos,
que son a fin de cuentas los encargados de proporcionarnos las leyes
que nos protejan.
El artículo 17538.45 del California Business & Profession
Code, así como capítulos similares en otros estados
y naciones es un comienzo que demuestra que los spammers
y los que lo defienden, a la larga, van a perder la batalla. Las
leyes existentes más cercanas en la protección contra
el spam en otros países y jurisdicciones son generalmente
las de protección y derechos del consumidor y de protección
de datos. Países como España, Argentina o Venezuela
(por mencionar unos pocos) cuentan ya con leyes que de alguna manera
se podrían convertir poco a poco en la base legal para controlar
sin titubeos legales el spam y aquellos que lo practiquen.
Y aquellos spammers que por despiste u otras razones no logren
asesorarse legalmente a tiempo van a pagar por el resto, todos esos
mensajes que enviaron con un clic de ratón pero que todos
nosotros bien que pagamos por distribuirlos o recibirlos. Oh si,
pagarán. Algunos de hecho ya están pagando...
Si recibes spam en tu lista, o si observas a alguien haciendo
spam desde eListas,
por favor avisanos escribiendo a abuso@eListas.net
NOTA:
Este artículo no ha sido escrito por un letrado y a efectos
legales, su contenido no se podrá considerar como asesoramiento
legal.
|