La Biblioteca


 
Ya hacia dos meses que mi vida se habia vuelto monotona y cotidiana, y mis primeros pasos en la facultad poco habian satisfecho mi necesidad de vida social. La semana me la pasaba estudiando y los fines de semana trataba de aprobechar el tiempo, pero algo no funcionaba. La gente de mi grupo se habia disuelto y siempre es duro tener que hacer nuevas amistades, y en estos paso iniciales e inestables con gente que solo conoces de un par horas hacia que en nuestras breves salidas de marcha mi verdadero yo renacido aquel verano pareciera invernar.  

 El frio era intenso, ese frio de los primeros atisvos de invierno con los que nos saluda el mes de noviembre. Fue en estas fechas cuando le vi por primera vez. Fue en un pub donde ponia musica salsa y pop donde la gente baila hasta altas horas de la noche, con apenas espacio para tan si quiera respirar y donde los cuerpor calientes y sudorosos siguen animados el compas de la musica. Eran las cuatro de la mañana y los efectos del alcohol habian hecho meya en mi consciencia haciendo que bailara como una posesa encima de una mesa meciendo mi pelo al compas de una larga cancion bacalaera. Cuando esta termino ,subimamente y con un solo y seco moviento hize que mi pelo se retirara de mi cara quedandome con la cara descubierta con mis ojos clavados en el. Nuestros ojos quedaron enlazados en una larga mirada que cada segundo que pasaba hacia que la realidad de nuestro alrededor se fundiera en un todo desapareciendo. Una subversiva mano surgio de atras de el cogiendolo y tirando con insistencia de el. Un reflejo de desilusion brillo en sus pupilas antes de desaperecer entre la muchedumbre. Quede parada por minutos, solo mecida por el ligero compas de la musica, reflesiva y dudosa,y tras esto baje y me sali afuera a tomar el fresco (Jolin y si que hacia fresco). Al salir vi a Raquel sentada en un portal cercano que parecia que no lo llevaba muy bien. Hacia una semana que su ultimo novio la habia dejado no sin despedirle con unos bonitos cuernos. Habiamos salido las dos solas de marcha como los viejos tiempos y el alcohol no habia dismulado aquella noche la oculta frustracion de ambas. Me sente a su lado, buscando algo de calor humano y comence a hablar.  

- Acabo de ver un tio, que ahora, no me acuerdo a quien me recuerda, pero nos quedamos como dos tontos mirandonos.  

- ¨No sera uno moreno , alto y con melenitas?  

- Si, lo conoces?  

- Si, tonta, de tu clase de economia, lo vi salir un dia de tu clase.  Y me quede prendada de el.  

- Ahora que caigo, ya sabia que de algo debia conocerle.  

- Si, pues hoy se ha ido calentito pues a tenido una bronca gorda con  la novia nada mas salir.¨No habras tenido tu la culpa de ello , golfona?  

- No se, creo que si...  

- Pues a ver si se te va el muermo y me lo presentas un dia que vaya  por tu facultad...jeje  

Aquella noche no dio mas de si. Volvi a verle varias veces en clase, cruze de miradas, pero que inexplicablemente desvie timida de aquellos pozos que me hacian caer, y pedir en mi cuerpo un castigo maligno como represalia a aquellos sueños esporadicos que me perseguian, como un obsesa deseando algo mas que un frutil encuentro. La navidad paso casi inadvertidad debido a la cercania de los parciales, y salvo un par de novietes de una noche mi vida social seguian siendo una cruz. Pero esto hacia que a su vez tuviese mas tiempo para empollar. Asi que acostubraba a pasar alguna que otra noche del fin de semana estudiendando en la biblioteca nocturna. Alli el unico tio de buen ver era el guarda jurado con el que a veces y si le tocaba aquella noche a Pepe, pasaba un rato agradable hablando, era simpatico y muy sociable, y hacia que me relajara un poco de la tension del estudio continuado. Pepe solia hacer rondas por la facultad cada hora aunque la mayor parte del tiempo lo pasaba junto a la secretar¡a donde habia una pequeña radio que ponia bajito mientras que esperaba que algun tardio estudiante llamase al timbre de la puerta con el carnet en la boca.  

 Aquella noche todo parcia de lo mas normal, era apenas media noche cuando Pepe me abrio la puerta con un saludo. Me dirigi a la sala de estudio como siempre y saque mis apuntes dejandolos sobre una mesa de las del medio. Mas gente de lo acostumbrado se hallaba en aquel momento alli, aun asi no superabamos la veintena en un aula dispuesta para cientos, por lo estos estaban esparcidos y totalmente ensimismados en sus textos abandonando todo aquello que les rodeaban. No llevaba ni media hora alli cuando el timbre solo al fondo del pasillo, y despues de largos segundos entro. Era el, alli parado mirando desde aquellas alturas buscando perdido, mientras que yo a su vez me perdia en aquellos ojos grises... Su mirada a cruzarse con la mia otra vez y la mantuvo fija mientras avanzaba a mi direccion sin disminuirla en el mas minimo apice. Me senti turbada, era descarado y , me gustaba, al llegar a mi altura se inclino ligeramente.  

- Hola, creo que estamos en la misma clase, ùno?        

- Si, ...   

-Fue el sonido que emiti lentamente por mi sorprendida boca.  

- Pense que ya que tenia que pasar la noche estudiando preferia pasarla junto a alguien que al menos conozco de vista, en vez de quedarme solo en una esquina, como si estuviera castigado por malo... Con una leve sonrisa inicie mis palabras.  

- Si , sientate si quieres aqui.- Dije mientras quitaba los apuntes que estaban al otro lado de la mesa en la silla de enfrente.  

- Me llamo Sergio. ¨y tu?  

- Beatriz pero todos me llaman Bea. Asi que esconge el que quieras.  Como llevas este parcial?  

- Bastante mal, pero espero que me de tiempo aun de ponerme al dia,  aunque eso signifique no salir durante un cierto tiempo. Total, mi novia  y yo cortamos hace nada, justo antes de los parciales, por lo que en parte,  la cosa me ha dejado mas tiempo libre.  

Aquella ultima frase llamo mi atencion en parte, no es normal que alguien suelte algo como aquello sino no es para dar una doble intencionalidad. La charla continuo un rato, mientras sacaba sus apuntes y los iba disponiedo sobre la mesa, aconsojandole por donde debia empezar y que podia pasar por alto y cosas por el estilo. Despues de esto callamos y ambos hicimos (al menos eso intente) como si estuvieramos sumidos en nuestros apuntes. Lo digo, por que eran frecuentes la elevacion de la mirada en busca del otro. El calor recorria mi cuerpo, Hacia que me sintiera humeda internamente. No sabia que me sucedia. Aquella sensacion de timida atraccion no parecia pasar desapercibida por sus ojos. Aquellos ojos que me hipnotizaban y con su movimiento recorriendo las lineas escritas me habian capturado y no daban tregua a mi mente. Eran frios y sabios y parecian hablar por si mismos. El calor era sofocante. El aula era templada por la calefaccion pero a pesar de eso siempre acusaba el llevar algo de abrigo de encima. El calor ascendia lentamente. Cogi una gomilla de mi muñeca y con ambos manos tome mi larga cabellera dispuesta sobre mi espalda y me hize un moño. Al pasar mis manos por mi cara note que estaba caliente y seguramente sonrojada. Me quite el jersey que llevaba quedandome con una amplia camiseta que solia usar para dormir cubriendo el sujetador blanco de algodon que solia ponerme aquellas noche de frio intenso. Pero el calor seguia creciendo. Cada vez mas y cada vez me sentia mas humeda, casi podia sentir como mis bragitas se me pegaban a la piel por la humedad. Resople levemente varias veces casi parecian jadeos. Todo sucedia en mi mente pero daba fuertes muestras en el exterior que no quedaron despercibidas por Sergio. Inque los codos y lleve mis manos a mi frente, intentando ocultar mi sonrojado rostro y note como una fina pelicula de sudor la cubria. Repente senti como algo se deslizaba oculto por mis pies haciendo que mis piernas se fueran separando lentamente. Era El que dandose cuenta de la situacion, queria echar mas leña al fuego, y con sus piernas abria un imaginario camino para llegar a mi. Como un reflejo baje subitamente mi mano hasta mi entrepierna como intentando detener algo que queria abrirse paso hasta mi, entre mis piernas, para entrar en mi. Me levante tras esto, sin poder aguantar mas. Una cierta malicia pude ver reflejada en su rostro como resultado de quel juego que ambos habiamos caido.  

- Voy al servicio, no me encuentro bien...  

Llegue al servicio con la imagen clavada de Sergio mostrando en su cara una extraÏa satisfaccion. El servicio olia a desifectante. Las limpiadoras del turno de noche lo habian limpiado para el dia siguiente. Me acerque al labavo , mirando mi rostro alterado y ligeramente sonrojado, mientras abria los grifos de agua y introduje la cabeza dentro del lababo lleno de agua fria. El frio recorrio mi cara sonrojada por el calor. Refresque mi nuca y cuello con el agua de la superfie antes volver a levantar mi cara a la verticalidad. Las gotas de agua recorrian mi rostro y cuello mojando bajando hasta el borde de la camiseta penetrando por esta hasta llegar al sujetador mojando en parte en el canalillo. Meti de nuevo las manos en el lababo llevando toda el agua de mis manos a mi cuello que cayo sobre toda mi ropa salpicando mis pies. La camiseta empapada mostraba claramente las curvas de mis pechos ocultos debajo de esta ,quitandomela suavemente y quedandome en sujetador. Ciento de pequeñas gotas cobrian mi piel como rocio , cayendo aleatoriamente juntadose unas con otras por el valle que formaba mis grandes pechos. Hacia frio y mi piel se estaba poniendo de gallina. Aun asi seguia teniendo aquel pegajoso y implacable calor. Deslize mi mano por mi cuello llevandola lentamente por los lugares donde habia aun pequeñas gotas de agua negandose a someterse a la gravedad. Solo habia una manera de que mi cuerpo expulasara todo aquel calor que contenia. Lami lentamente un par de dedos de mi mano la cual lleve hacia el sujetador, entro por debajo mientras mi otra mano recorria como una serpiente mi vientre hasta llegar al mi pantalon. Fui quitando uno a uno los botones que daban cerrojo a mi tesoro oculto. Mientras jugueteaba con mis dedos ligeramente tibios por mi saliba con mi pezon, estos se endurecian confusos por el tacto frio del mojado sujetador y de los dedos calidos que jugaban con ellos. Mientras mi otra mano ya se hayaba dentro del pantalon. Una calida humedad la recibia en contraste de la fria mano que llegaba. Esta tomo pronto la temperatura que le rodeaba y fue entrando suavemente por debajo del borde de las braguitas peinando el suave vello de mi pubis que rezumaba pequeñas gotas de sudor. la postura, de pie, no era lo sufientemente comoda por lo que sente sobre el pollete donde se hallaban fijados los lababos y el espejo. Con mi espalda apoyada y alli sentada baje mis pantalones dejandolos en mis tobillos mientras que abria mis piernas hasta que una de mis rodillas se reposo sobre el espejo dejando asi mi sexo de pretuberantes labios mas "a mano" de posibles juegos. Mis ojos se cerraron y mi imaginacion comenzo a volar. Levante mi sujetador dejando mis pechos duros como rocas mas al alcanze de mi mano con la que empeze a a masajearlos y dar pequeños pellizcos en los pezones con las puntas de los dedos. Mientras mi otra mano buscaba la perla oculta de mi centro de azucar. Dedos furtivos recorrieron ocultos debajo de mis braguitas hasta llegar alli donde estaba en centro del infierno, dedos mojados ya por mis propios fluidos que comenzaban a jugutear con mi gordo clitoris que ya duro se dejaba notar entre mis labios menores. Dos de estos dedos siguieron bajando hasta entrar en mi calida caverna a par de con un moviento sincrono y repetitivo iban entrando y saliendo de esta. Mi respiracion entrecortada iba marcando ritmo a la accion. Leves gemidos iban saliendo de mi boca siguiendo lo que en mi mente dibujaba de otra manera a lo que en realidad estaba sucediendo. Me veia a mi misma de nuevo en la playa con David. Pero no era David en que mostraba mi mente. Era Sergio quien me mecia al compas de nuestro deseo con nuestros cuerpos al unidos al unisono.Mi cuerpo titiritaba por el frio y el placer que lo recorria ya casi estava alcanazando el punto culmine cuando...   

- Estas bien? - Sono repentinamente desde fuera destruyendo en un solo segundo mi sueno y trayendome a la realidad. Alli sentada sobre el frio  marmol y con mis manos mas que ocupadas.  

- Que... quien es?  

- Soy yo Sergio, como tardabas pense que te habia pasado algo. ¨Puedo  pasar? Aquella pregunta quiso dar respuesta afirmativa mi cuerpo, que pedia a gritos acabar lo que habia ya empezado, pero lo ridiculo de mi situacion hizo que  tomara una postura una intermedia.  

- Si, pero espera un segundo. Puse mis pies sobre el suelo me subi  los pantalones y me puse bien el sujetador mientras mi mente buscaba  una solucion a aquellas solucion. La camiseta estaba empepada por lo que tome una deciosion. Me sente sobre el pollete de nuevo mientras decia..   Ya puedes entrar ! .  

- Que te ha pasado? - Fue lo primero que dijo una vez dentro.  

- El grifo estaba roto y ha dejado empada mi camiseta.  

- Vas a coger frio. - Se quito la gorda sudadera desviando la mirada  caballerosamente de mi sujetador que dibujaba claramente no solo el amplio  escote sino mis pezones.  

- Gracias.  

 La tome y me la puse, una calida sensacion recorrio mi cuerpo alli por donde la sudadera iba pasando. Tras esto ambos quedamos callados uno frente del otro mirandonos esperando que el otro diera el primer paso. Su camiseta con la que solo se habia quedado dibujaba un amplio y formido pecho que no parecia pertencer a un muchacho de 19 tacos solamente. En esto el avanzo y con un bajito "No puedo mas", sus labios fueron al encuentro de los mios en un mutuo cruze de sensaciones acumaladas por largo tiempo creo que por ambas partes. Sus labios se afanaban en entrecuzarse con lo mios mientras sus manos iban tomando ambas rodillas para poder asi avanzar hasta justo borde del pollete para despues ir detras de mi y dar un largo y calido abrazo mientras nuetros labios seguian buscando asiosos el cruze continuo con los del otro. Sus pelos suaves caian sobre mis mejillas acariziandolas involutariamente. Mis manos recorrian su ancha espalda aferrandose fuertemente. Su boca fue bajando por mi cuello a la vez que sus manos buscaban ahora desde abajo la forma de quitarme la sudadera. Pero no le di pie a ello. Me gustaba tenerla puesta. Aquel calido tacto me satisfacia. Asi y para no contrariarle me quite el engache del sujetador , un tirante, otro , y lo saque por por una de las mangas. Asi que se metio en parte debajo de la amplia sudadera. Su caliente repiracion acentuada por la sudadera secaba mi piel mientras que su lengua intetaba lo contrario ascendiendo lentamente en busca de la cumbre de las oscuras colinas. La verdad es que la sudadera no daba mucho de si y no podia pasar de la mitad. Asi que me la sub¡ por encima de mi pechos yendo rapidamente a su encuentro sus ardientes labios para darles aquella calida bienvenida que a mi tanto me gustaba. Mientras mis manos fueron subiendo desde atras subiendo su camiseta descubriendome un amplias espaldas curradas claramente en un gimnasio. En los breves instantes en que se irguio buscando su boca el nectar que calmara su sed pude ver su poderoso pecho tenso y brillante por la escitacion. Le empuje levemente y este e quedo retirando un momento frente a mi. Salte al suelo y me quite los zapatos. El Tambien. Le siguio su media quitada ya camiseta y bajo veloz sus pantalones quedandose en calzoncillos con aquella "cosa" enorme asomandole por una de las perneras de los calzoncillos. No es que hubiera visto muchas pollas por aquel entonces, pero desde luego se salia ampliamente de la media. Mientras se ponia un globo que habia sacado de la cartera antes de quitarse los pantalones yo me quitaba la amplia sudadera y poco despues los pantalones. Me eche boca abajo sobre el frio y mojado pollete, que al contacto con mis ardientes pechos y vientre produjo que un escalofrio recorrise mi cuerpo. Quede alli pues como se diria en pompa, esperando con anhelo sentir en mi interior aquella belleza . Su labios recorrienron mi culo alli por donde mis braguitas no lo cubrian. Acariciando mis nalgas se acerco suavemente hasta el tirante de mis bragitas y entonces las tomo con una fuerte sacudida cediendo estas por un de los lados y quedando presas en una de sus manos. Debian estar calidas y humedas al tacto, cosa que le excitaba aun mas, haciando crecer aquella mostruosidad hasta limites insospechados. Estaba a tope de excitacion, solo con la idea de que aquello entrara en mi. Lleme mis manos hasta mi culo, separando ligeramente con las manos mis nalgas, dejando mi coño a la vista. Empeze levemente a mover mis piernas que colagaban, haciendo que aquellos enormes labios rezuamentes de fluidos se entreabrieran y cerraran pidiendo a gritos que los penetraran. La espera se hacia eterna y mis gemidos parecian no tener respuesta, tomando estos un tono de desesperacion. Entonces lo note justo ante el umbral, y como este iba entrando lentamente. Era enorme y apenas mi vagina daba de si. El gozo era bestial, y cada vez mayor cuanto mas iba entrando aquello lentamente. Si no lo hubiera hecho tan lentamente segurantemente me podria haber hecho algun desgarro. Aquello parecia no tener fin, entraba y entraba, llegando hasta lugares jamas alcanzados. De repente paro al llegar al final de aquel tunel del amor y fue el comenzienzo de aquel devenir. Primero muy lentamente, acelerando muy poco a poco, como una locomatora, hasta alcanzar una velocidad constante, entrando y saliendo rapidamente, haciendo que todo mi cuerpo se resbalara en cada embestida por el frio marmol mojado, aumentando el frio tacto de la roca todas las sensaciones de placer que me envargaban. Me sentia llena a punto de estallar... y estalle. Senti como me corria y todo un oleaje de sensaciones de placer recorrio mi cuerpo arransando con todo, producionedo pequeñas convulsiones y leves temblores. Quede alli tendida mientras mi cuerpo cedia poco a poco de su tension relajandose. Pero el todavia no habia terminado. Su resistencia habia hecho que ambos no alcanzaramos el orgamos a la par. Asi que lleve mis manos hasta sus nalgas ayudandole en sus continuos embates arañando su piel y dandole pie a que se corriera tambien el ya. Por fin dio dos fuertes sacudidas y todos sus musculos se tensaron a la llegada del orgamo para relajarse subitamente una vez alcanzado el extasis, dejandose caer sobre mi espalda. Besaba suavemente mi nuca antes de volver a incorporarse, para retirar aquella espada, que salia lentamente de mi interior rezumante de mis flujos y haciendo que un suave halo de vapor apareciense entre el frio y cortante aire. Baje del pollete nos unimos en un largo y calido abrazo, sus grandes brazos me rodearon en postura protectora dandome el calor que ahora pedia mi cuerpo en aquel frio lababo.  

De vuelta a la biblioteca nos cruzamos con Pepe por el pasillo el cual empezaba una ronda por las clase. Al vernos abrazados por la cintura, su saludo fue acompañado por una leve sonrisa de complicidad, adivinando lo que podria haber sucedido en aquel cuarto de baño...   

fdo: CAT