Nithael nos ayuda constantemente
a distinguir lo legítimo de lo ilegítimo, asunto que no es fácil
pues ya dice Kabaleb que lo ilegítimo es una espada de Damocles que apunta
constantemente a la cabeza de lo legítimo, para degollarlo. Es por eso
que Nithael favorece la legitimidad y que en el momento de la sucesión
todo ocurra como debe.
Si aprovechamos las esencias de Nithael
seremos bendecidos por la misericordia y quedaremos limpios, la consecuencia
directa de ésto es que nos espera una larga vida.
Domina sobre emperadores, principes,
imperios legítimos, su estabilidad, protege el empleo de aquellos que
lo desean y se mantienen estables y por esta misma estabilidad serán
capaces de triunfar en todo aquello que emprendar en cualquier fasceta de la
vida.
Si conseguimos aunar de forma legal
todas nuestras tendencias internas conseguiremos en el mismo espacio ese imperio
al que suele hacerse referencia y esto tendrá traslado inmediato a la
vida material.
Los escenarios de Nithal son también
de celebridad y sus influenciados podrán serlo por sus escritos y elocuencia,
pero ésto como en todo estará reservado a aquellos que sean capaces
de asimilar de forma positiva la esencia.