Es el genio de la alquimia por excelencia
es decir aquel que permite transmutar los metales. Los alquimistan trabajaban
en la consecuención de oro pero para ello necesitaban emplear aunque
fuera una mínima porción de éste. Jabamiah opera en sus
influenciados de la misma forma: situa en ellos esa pequeña porción
de oro capaz de inundarlo todo algún día y resplandecer plenamente.
Así pues diremos que estos individuos potencialmente son maravillosos.
Domina sobre la generación
de seres, los fenómenos de la naturaleza; protege a los que desean regenerarse
y establecer en ellos la armonía rota desde los tiempos de Adán.
La persona nacida bajo esta influencia
será genial, reconocida por los sabios de todas las naciones y será
una de las primeras luces de la filosdeía.